Guayaquil

11 Feb 2017 - 9:11 AM

A. Tucumán iba a jugar con el tercer uniforme del 'Nacho'

Con el pasar de los días se van conociendo más detalles de la loca historia previa al duelo entre El Nacional y Atlético Tucumán.

Fuente:

Fabricio Montesdeoca
  • Llamó la atención la vestimenta del Tucumán.

Con el pasar de los días se van conociendo más detalles de la loca historia previa al duelo entre El Nacional y Atlético Tucumán; esta vez, el jefe de prensa de selecciones argentina contó cómo se dio el préstamo de la indumentaria al club de su país.

 

El detalle quizás más curioso fue el que revela que la dirigencia de El Nacional le había prestado el tercer uniforme a los tucumanos para que jueguen el partido. Ya vestidos y listos para saltar al campo, llegó Francisco Nabais con los uniformes de la 'Albiceleste' y les dijo: “Muchachos, si van a jugar contra los ecuatorianos defiendan los colores argentinos, no con una camiseta de ellos”.

 

Los argentinos llegaron con más de una hora de retraso a Quito para disputar su paso a tercera ronda de Copa Conmebol Libertadores, boleto que finalmente lograron venciendo en un polémico juego a El Nacional 0-1.

 

A continuación la entrevista con Nabais:

 

- ¿Cómo comenzó esta increíble historia?

- Con los técnicos (Claudio) Úbeda y (Fernando) Batista decidimos concurrir al estadio a ver el partido. Veo que el presidente de Nacional había dicho que sólo respetarían el tiempo reglamentario y salgo corriendo al estadio porque antes habíamos hablado con el embajador (Luis) Juez y nos había contado cómo se estaban sucediendo las cosas. Hice los cálculos y descubrí que no le daban los tiempos.

 

- ¿Y entonces?

- Lo busqué al dirigente de la Conmebol y luego al presidente de Nacional. Quería contarles los problemas que tenían y cómo los estaban solucionando. Tal como lo había solicitado Juez, pretendía que el encuentro se juegue. Aceptaron y después recibí otra novedad que me dejó helado.

 

- ¿Cuál fue?

- Viene un delegado de la Conmebol y me cuenta que los tucumanos venían sin camisetas y sin botines. Hablando con Ávila, me preguntó si les podíamos prestar la indumentaria completa. Le expliqué que estaban con los nombres de los jugadores del Sub 20 en la espalda. Me dijo que se las trajera que ellos jugaban con lo que tuvieran. Le contesté que si autorizaba la Conmebol no habría ningún problema. Le dieron el OK y allí comenzó la locura.

 

- ¿Qué pasó?

- Llamé a los utileros de la Selección para que me preparen todo. Del estadio me dirigí al hotel a buscar la ropa y el calzado. Me subí a un taxi que a las dos cuadras se frenó por el tráfico. Me bajé del auto y seguí corriendo. Cuando llegué al destino, cargamos todo en una camioneta y volvimos al estadio.

 

- ¿Cómo fue el final?

- Cuando llegamos ya había llegado el plantel. Los ecuatorianos les habían prestado la tercera camiseta alternativa del club. Cuando entramos al vestuario y los vimos vestidos con esas prendas, les dije: ‘Muchachos, si van a jugar contra los ecuatorianos defiendan los colores argentinos, no con una camiseta de ellos’. Se quedaron pensando unos segundos e inmediatamente después comenzaron a cambiarse.

 

- ¿Te sorprendió algo más?

- Sí, los jugadores sentados en el piso del vestuario probándose los botines de los pibes de la Sub 20 para ver cuál les calzaba. Se sacaban unos y se ponían otro cual Cenicienta. En un momento ingresó el árbitro y el delegado de la Conmebol gritando que se apuren porque tenían que salir ya al campo.

 

- ¿Cómo definirías todo lo que se vivió?

- Que fue una película con guión de Eduardo Sacheri. También podría considerarse como un cuento de Roberto Fontanarrosa o de Osvaldo Soriano.