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Un año para el olvido

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La Selección que obtuvo los 12 puntos de 12 en el arranque de las eliminatorias rumbo a Rusia 2018 a finales del 2015, se fue progresivamente desintegrando en el camino para tocar fondo en 2017 perdiendo los 6 partidos disputados y recibiendo 13 goles.
 
Ocurrieron muchas cosas, futbolísticas y extra futbolísticas también.
 
Primero que todo a finales de 2015 se produce la suspensión por 90 días del presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, Luis Chiriboga Acosta, debido al escándalo FifaGate, que involucró a todos los máximos dirigentes del fútbol sudamericano, por lavado de activos.
 
3 meses después, exactamente el 7 de marzo de 2016, Chiriboga presenta su renuncia después de haber estado al mando del fútbol ecuatoriano durante 18 años, casi 2 décadas.
 
El grito de los más críticos era “que se vayan todos”, sin embargo fue su vicepresidente Carlos Villacís, quien ocupó su lugar.
 
Ya en 2016 el rendimiento de la Tricolor comenzó a caer, de 8 partidos jugados, apenas se ganaron 2 contra Chile y Venezuela en Quito.
 
De 24 puntos en disputa se sumaron sólo 8.
 
Más allá de las lesiones y falta de regularidad de importantes jugadores que fueron clave en el arranque del proceso, comenzó a manifestarse el descontento de jugadores y cuerpo técnico con la nueva forma de trabajar bajo la administración de Carlos Villacís.
 
Resulta que “Luchito” como le decían con cariño sus seguidores, había mal acostumbrado a los jugadores con ciertos privilegios tales como regalarles uniformes y entradas cada vez que había fecha de eliminatorias.
 
La forma de pagar los bonos por victorias también cambió con Villacís.
 
Fue así como en el mes de abril de 2017 semanas después de haber perdido contra Paraguay en Asunción y contra Colombia en Quito, sale a la luz un audio de Gustavo Quinteros en el que le dice a un tal “Vinicio”, en referencia al ex coordinador de la Selección Ecuatoriana de Fútbol, Vinicio Luna, también involucrado en el escándalo FifaGate, que “las cosas ya no son las mismas desde que hubo tantos cambios en la Ecuafútbol, que así no mereceríamos ir a un Mundial por esta gente con la que estamos laborando. Me salió de adentro y hoy lo siento más que nunca. Para cumplir el objetivo tenía que haber una armonía, un ambiente distinto al que tenemos”.
 
En ese momento la mejor decisión que podía tomar Carlos Villacís era pedirle la renuncia a Quinteros si no estaba conforme con los cambios implementados en la FEF.
 
Quedaban todavía 4 fechas por disputarse y había un lapso de 4 meses y medio para empezar a trabajar con un cuerpo técnico que se sienta a gusto.
 
Pero no, todo siguió igual, Ecuador perdió 2 a 0 en Brasil y tocó fondo tras perder por primera vez de local contra Perú, quedando ya virtualmente fuera del Mundial.
 
Ahí sí reaccionó Villacís haciendo a un lado a Quinteros y anunciando que el argentino Jorge Célico (quien ya estaba al mando de las categorías formativas) se haría cargo de la Tricolor.
 
Felipe Caicedo por medio de twitter anunciaba inmediatamente su decisión de retirarse de la Selección y de forma totalmente infantil la cuenta de la Fef en twitter le agradecía por “facilitar el recambio”.
 
Semanas después con bombos y platillos Villacís y Célico anunciaban la convocatoria de jugadores para enfrentar a Chile y Argentina en las últimas dos fechas.
 
9 de los 12 equipos del campeonato estaban representados y quedaron al margen muchos de los elementos que fueron parte de todo el proceso.
 
El resultado fue dos derrotas más para terminar antepenúltimos de Sudamérica, solo por delante de Bolivia y Venezuela, un retroceso gigante.
 
Por si todo esto no fuera poco salió a la luz que 5 jugadores se habían fugado de la Casa de la Selección días antes del último partido contra Argentina, que había generado gran expectativa a nivel mundial por la posibilidad de que Messi y compañía no vayan a Rusia si perdían en Quito.
 
Para colmo todos en la Tricolor (dirigencia, cuerpo técnico y jugadores) estaban al tanto de este escándalo y habían optado por mantenerlo en secreto, pero fue después de la derrota contra Argentina y por medio de una publicación en twitter del periodista quiteño Reinaldo Romero, que la Fef tuvo que aclarar todo por medio de un comunicado dando a conocer los nombres de los fugados y la decisión de suspenderlos de forma indefinida.
 
Ecuador no fue capaz de sumar ni un solo punto este año ni con jugadores experimentados y peor aún con novatos.
 
Días atrás un referente de la Tricolor, Christian Noboa, confirmaba que las relaciones con Carlos Villacís nunca fueron buenas.
 
Más allá de centrarse en si un futbolista rinde más o menos si come o no patacones o si deja de escuchar salsa choke en el camerino, el meollo del asunto es que no puede ser posible que la situación se haya degradado tanto con la salida de Luis Chiriboga.
 
No puede ser posible que una sola persona haya concentrado todo el poder en el fútbol ecuatoriano durante casi 2 décadas.
 
Los dirigentes de los clubes y de las asociaciones no pueden permitir que algo así vuelva a ocurrir porque al final todos salieron perdiendo.