Guayaquil

26 Mar 2018 - 10:28 AM

A Fernando Gaibor le gusta el folclore del fútbol argentino

El volante ecuatoriano recordó cómo inició su carrera, sus momentos amargos en Argentina y qué es llevar la 10 de Independiente.

Fuente:

B. Loor
  • El ecuatoriano fichó este año por Independiente a sus 26 años. / Foto Clarín.

Fernando Gaibor concedió una larga entrevista a Clarín de Argentina, en donde habló de todo un poco, incluso del difícil momento que le ha tocado vivir con la policía y la compra de un carro.

El exjugador de Emelec recuerda el apoyo que recibió de su padre para jugar al fútbol, pese a que su madre se oponía debido a que quería que siguiera una carrera.

Al ser preguntado por la difencia que encuentra entre el fútbol argentino y el ecuatoriano, Gaibor fue muy claro: "El folclore. En Ecuador tenés que esperar a un clásico para que el ambiente sea diferente. Acá todo se vive como un clásico".

También habló del método que usa Ariel Holan para entrenar en Independiente de Avellaneda, algo que no vivía desde que fue dirigido por Jorge Sampaoli cuando estuvo en Emelec en el 2010. Ambos entrenadores tienen como guiá a Marcelo Bielsa.

Mira la entrevista completa del portal argentino:

Fernando Gaibor, el 10 que se aferra a Dios para creer

Fernando Gaibor era un delantero potente, de remate violento y buen juego aéreo, un 9 que regaló goles en campeonatos amateurs y hasta en la segunda categoría del fútbol ecuatoriano. El no llegó a la elite, pero su mayor victoria fue transmitirle la pasión por la pelota a Fernando Gaibor, el mayor de sus cuatro hijos, que a los 26 años y después de brillar en Emelec es el dueño de la 10 de Independiente. “Gran parte del éxito de mi carrera es por mi papá porque siempre me apoyó por encima de cualquier cosa, inclusive por arriba de mi mamá”, le revela Gaibor hijo a Clarín la curiosa puja doméstica que marcó su futuro cuando era chico.
 
-¿Por qué de tu mamá?
 
-Porque a ella no le gustaba tanto que jugara porque quería que yo estudiara. Ella me decía que nadie me garantizaba que yo iba a vivir del fútbol.
 
-¿Y ahora qué te dice?
 
-Y ahora ya no me molesta como antes, ja. De vez en cuando me dice que tengo que estudiar algo. Un día la llevé de vacaciones a la playa y me dijo: “Gracias mijo porque si no fuera por el fútbol no nos hubieras podido traer”.
 
-¿Hasta dónde llegaste con los estudios?
 
-Terminé la secundaria. Después estaba entre seguir odontología o terapia física, pero la verdad es que nunca me vi estudiando. Sé que es bueno hacerlo, de hecho hice cursos acelerados y me ayudaron mucho.
 
-¿Cuáles eran tus ídolos de chico?
 
-Cuando tenía 6 o 7 años admiraba a Romario, a Maradona... A Diego lo vi jugar poco, pero se hablaba de él todo el tiempo. Lo mismo con Valderrama o Batistuta. Yo me creía ellos cuando era chiquito. Siempre fui muy futbolero. De más grande miraba mucho a Steven Gerrard.
 
-Jorge Sampaoli fue quien te hizo debutar en Emelec. ¿Se veía en ese tiempo que era un técnico que podría llegar a donde llegó?
 
-Yo tenía 18 años. Sampaoli venía de dirigir en Perú. Tenía una forma de trabajar muy estricta, exigía bastante. Eso me formó muchísimo. Le tengo aprecio porque siempre estuvo muy atento a los juveniles. Él se hace conocido en Emelec porque ese año logramos tener el mejor puntaje a nivel mundial. Después se va a la U de Chile y gana todo lo que ganó ahí. Tenía mucho potencial.
 
-Al igual que Ariel Holan, Sampaoli es muy admirador de Marcelo Bielsa, ¿les ves cosas parecidas?
 
-Iguales nunca van a ser porque son personas diferentes, pero tienen una misma ideología y se guían por ese camino. Cuando apenas llegué a Independiente es como si empezara de nuevo porque hacía rato que no entrenaba así. Tiene métodos parecidos a los de Sampaoli y el último año que lo tuve a él fue en 2010, pasaron muchos años. Holan también es muy estricto.
 
-¿Es cierto con Holan te contactó como seis meses antes de que llegaras al Rojo?
 
-Sí, empezamos a contactarnos como siete meses antes. Me expresó el interés que él tenía de llevarme a Independiente. Y entonces me enganché con el equipo y miraba los partidos.
 
-¿Cómo manejás el paso de ser la gran figura en Emelec a tener que empezar de cero acá?
 
-En ese sentido en algún momento me estaba jugando mal la cabeza, pero ahora estoy tranquilo porque trabajo con todas las ganas de hacer las cosas bien. Puede tardar un poco, pero a la larga las cosas caminan como uno quiere. Los hinchas me recibieron muy bien. Siempre recibo mensajes de apoyo, de aguante y eso es muy bueno. Siempre hay un cinco por ciento que te tiran para abajo, hagas lo que hagas eso siempre va a existir y por eso me quedo con la gente positiva. Me quiero acoplar lo más rápido posible a la idea del equipo.
 
-¿Qué es lo que más te está costando en el juego?
 
-La intensidad es diferente en Argentina. Pero tengo características para adaptarme bien, sólo tengo que insertarme a mis compañeros porque ellos vienen jugando juntos desde hace mucho tiempo. Las cosas van a fluir por sí solas.
 
-¿Qué es lo que más te gusta del fútbol argentino?
 
-El folclore. En Ecuador tenés que esperar a un clásico para que el ambiente sea diferente. Acá todo se vive como un clásico.
 
-¿En qué sector de la cancha disfrutás más del juego?
 
-A mí me gusta más jugar de ocho, por el sector derecho. Hace tres años que vengo jugando ahí en Emelec. Puedo ser enlace si se me necesita, siempre y cuando tenga regularidad para poder adaptarme. A mí me gusta jugar en equipo, no soy individualista. Me gusta jugar para mis compañeros.
 
-Usas la camiseta 10 que usó Ricardo Bochini, ¿es una presión?
 
-Desde que me la puse me propuse honrarla por el número pero más por el escudo. Estoy vistiendo la 10 de un grande como Bochini a quien respeto muchísimo. Hablé un poco el día que llegué en el estadio. Espero que podamos afianzar más esa relación.
 
A pocos días de pisar suelo argentino, Gaibor sufrió un par de episodios violentos con tintes de discriminación. La Policía lo hizo bajar de un taxi a punta de arma sin motivo y en una concesionaria le dijeron que sólo podían darle el precio de un auto si tenía la plata para comprarlo en el momento.
 
-¿Pensaste en volver a Ecuador?
 
-No. En el momento me afectó como le afectaría a cualquiera. Yo no quería hacerlo público para que no suene a excusa por mi adaptación. Estoy enfocado en jugar al fútbol. Esto le puede pasar a cualquiera en cualquier ámbito. Está mal y espero no volver a pasar por algo así.
 
-¿Qué explicación te dio la Policía?
 
-Que alguien llamó para avisar que yo iba robándole al taxista. Tomé el auto y el chofer era de Independiente. Ibamos charlando lo más bien. El policía me dijo que era un malentendido y que tenían que actuar así.
 
-¿Y te pidieron disculpas en la concesionaria?
 
-No. La persona que me trató así sabe lo que hizo. Y ahora que se hizo público la próxima va a pensarlo dos veces. Si me pasaron estas cosas es porque Dios tiene algo para mí y yo le creo a El.
 
-¿Sos muy creyente?
 
-Sí, vengo de una familia muy católica. Como ser humano podré cometer errores, pero siempre reconozco que hay un ser supremo y gracias a él estoy acá, tengo salud y puedo desarrollar mi talento. Le agradezco todo lo que me pasa en mi vida. Dios está en primer lugar.
 
-¿Vas a la iglesia seguido?
 
-Siento la necesidad de ir. Cuando no tengo partidos, los domingos voy a misa. Iba a la de la Santa Inmaculada Concepción que está a la vuelta del hotel. Ahora me mudé con mi mujer y con mis hijos: Nicolás, de 4; y Fernanda, de 2; y estoy averiguando cuál tengo cerca para ir.