Titulo de Articulo de Columnista

La crisis del fútbol

Contenido de articulo

Que quede claro: no estoy de parte de la Federación Ecuatoriana de Fútbol. 
Ni de los clubes. Ni de la Asociación de Futbolistas Ecuatorianos.

Estoy del lado del fútbol profesional ecuatoriano. Aquel que quisiera ver 
siempre peleando en lo más alto.

No coincido con quienes piensan que el fútbol ecuatoriano está en crisis. Lo 
están algunos clubes que han manejado de manera irresponsable sus 
presupuestos y han incurrido durante años en mal manejo administrativo y 
financiero.

Ni la FEF y ni siquiera la FIFA están en condiciones legítimas de poner un 
tope salarial a los contratos que realizan los clubes. Eso lo dictamina el 
mercado de oferta y demanda en un fútbol cada vez más globalizado que maneja 
cifras estratosféricas.

De ahí que es imprescindible ajustarse a las realidades económicas de cada 
país, pero principalmente a los presupuestos establecidos por cada 
institución.  

Es ineludible, también,  la responsabilidad de los dirigentes 
para cumplir con las obligaciones de los trabajadores que contratan 
(entiéndase futbolistas y personal administrativo).

En ese contexto, la AFE solo exigió lo que en derecho le corresponde: el 
pago de sueldos atrasados.
La FEF pudo y debió haber actuado con antelación y evitar la paralización 
del campeonato ecuatoriano por dos fechas.

Quedó en evidencia que, cuando se quiso dialogar, hubo acuerdos casi 
inmediatos. Entonces  lo que  faltó, además de dinero (por las razones que 
fueren) fue voluntad.

Hicieron bien en interceder el Ministerio del Deporte y el de Relaciones 
Laborales. Y hasta el Sistema de Rentas internas al hacer pública la 
situación tributaria de los clubes ecuatorianos.  Allí se reflejó, 
precisamente, lo que sostengo de entrada: la crisis no es general sino 
sectorizada.

Los equipos que mejor se manejaron administrativa y económicamente son 
precisamente los más exitosos de los últimos 12 años: Liga de Quito a nivel 
nacional e internacional; Emelec aporta con su regularidad casa adentro;  e 
Independiente del Valle siendo un modelo en divisiones formativas que ya da 
réditos en primera.

A nivel de selección se jugó 3 mundiales absolutos de la FIFA 
(2002-2006-2014), dos copas del mundo juveniles (sub 20 en 2001 y sub 17 en 
2011), se ganó un Panamericano en 2007 y en cuanto a infraestructura se creó 
una sede administrativa en Guayaquil y un centro de alto rendimiento en 
Quito.
Al fútbol ecuatoriano no le hacen falta mecenas, manos dadivosas o inversión 
extranjera. Le hacen falta individuos más responsables y profesionales. En 
la cancha y fuera de ella.
La ecuación es sencilla: el éxito administrativo es directamente 
proporcional al éxito deportivo. Los que están mal en lo uno, muy 
difícilmente podrán sostener lo otro. Quizá disfrutarán solo alegrías 
esporádicas.

Al fin y al cabo nadie puede ser feliz cuando las finanzas no están en orden 
y cada tanto te quieren tumbar la puerta los acreedores.